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La compleja y exigente realidad empresarial actual le pide, o mejor dicho, le exige al directivo un cambio fundamental en su modelo de gestión: ser menos operativos y mucho más estratégicos.
Lamentablemente, gran parte del empresario tradicional sigue empeñado en jugar al juego empresarial, el más difícil juego de estrategia, según Gary Kasparov (excampeón del mundo de ajedrez) desde el día día, no desde la reflexión sobre los cambios que se están produciendo.
El empresario debe añadir a su capacidad emprendedora y de gestión operativa de su negocio, una sustancialmente mayor capacidad estratégica, así como una mayor capacidad de gestión rápida del cambio.
Lamentablemente todavía vemos más empresarios que creen que la crisis la van a superar trabajando más horas o contratando más comerciales.
No se trata de tener más comerciales sino de tener una propuesta para el cliente que dé más valor que la de los competidores.
A estas alturas espero que queden pocos empresarios que piensen que Google, Zara o el mismo Mercadona están donde están por suerte, porque han trabajado más que sus competidores o porque tienen más o mejores comerciales.
Han diseñado e implantado un Plan Estratégico con el objetivo de dar al cliente un valor diferencial y más elevado que el de su competencia. Han definido sus elementos de diferenciación sobre la competencia, lo han producido y lo han comunicado de forma excelente.
Por otro lado, una vez el empresario se ha decidido a atacar la compleja realidad actual mediante un planteamiento estratégico, superando la visión operativa tradicional, debemos aclarar que es clave que utilicen las herramientas metodológicas adecuadas.
La metodología clásica de planificación estratégica (DAFO, 5 Fuerzas de Porter, etc) está totalmente obsoleta. Es otra víctima de la crisis ya que no da solución a las preguntas que plantea la misma.
Existen ya metodologías de planificación e implantación estratégica, plasmadas gráficamente en mapas estratégicos, que permiten formular un excelente plan estratégico en 20 días que permite a su vez implantar los cambios básicos para la empresa en los 100 primeros días desde el inicio de la reflexión estratégica.
Son pocas las empresas que desarrollan planes estratégicos y de las que los desarrollan son muchas menos las que lo hacen con las herramientas analíticas adecuadas.
El análisis DAFO ha sido superado hace ya más de 10 años sin embargo la mayoría de planes estratégicos que se realizan en la comunidad valenciana son todavía desarrollados con metodología obsoleta.
Es preciso, para la evolución de la gestión estratégica de las empresas de la comunidad valenciana, que sean conscientes de esa realidad y puedan comenzar a superar la crisis mediante la planificación e implantación estratégica, con la metodología propia del siglo XXI no con la del siglo XX.
Alvaro Aznar García
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